23 julio 2010

Cambio de ritmo

Se han terminado los objetivos inmediatos, y se suceden los cambios uno tras otro.

El tiempo para entrenar escasea, mucho trabajo, celebraciones varias, reuniones familiares, vacaciones escolares, las fiestas del pueblo...

Justo ahora, cuando una de las grandes prioridades es conciliar vida laboral y lúdico-pseudodeportiva, con la familiar, "gastando" las vacaciones de uno y de otro sin poder solaparlas, tratando de cubrir el máximo de días de vacaciones escolares, la relajación fruto de la falta de retos y motivación, hace que me resulte relativamente fácil acomodarme al ritmo que marca esta época del año.

Para terminar de convencerme están el calor y el bochorno omnipresentes, grandes dominadores en mis pocos ratos libres de mediodía, que consiguen que las pocas salidas en bici que hago a estas horas sean poco mas que paseos para desentumecer las piernas.
Escapando del sol, que no del calor, y acompañado por la brisa artificial de los ventiladores, he retomado las sesiones de plafón, con la habitual penitencia a pagar estas primeras semanas, por la falta de costumbre de la piel a la resina.








El fin de semana lo que toca...


 

la toalla, el cubo, la pala, el helado, la playa, medusas, jugar a las palas, hasta las cejas de arena, la cometa, la tumbona, la piscina, la sandía, la crema solar, etapa del tour en el sofá, una clara fresquita en una terraza                             
  







Buena vida en familia que no hay que dejar de disfrutar, ya vendrán otros tiempos con más actividad...o no
De momento esto es lo que hay.

05 julio 2010

Menu Gourmet: Pradelles, Toses, Creueta, Pal, Merolla

El día 3 de julio estaba marcado en el calendario hace tiempo, ya que albergaba esperanzas de poder apuntarme a un pedazo de salida por Ariege organizada en el foro de cicloturisme català. Con un desnivel y kilometraje muy a tener en cuenta, el elevado esfuerzo necesario, ofrecía una gran recompensa en forma de buen ambiente, buena compañía, paisajes espectaculares, y con el aliciente de algún que otro puerto con pedregee.
El tema finalmente ha quedado aplazado, y para no quedarme con las ganas, decido planear una salida en solitario mas, mas corta, mas fácil, y mas cerca, eso si, aprovechando para recorrer lugares por los que tengo ganas de transitar.
Comentando la jugada con un local de la zona, sugiere algún retoque para mejorar la ruta, y tiene la amabilidad de ofrecerse a acompañarme durante una parte del recorrido. 

Quedamos en Campdevànol, y a la hora acordada iniciamos la ruta dirección a la collada de Toses. Aunque será el tramo de carretera con mas tráfico que pasaremos hoy, rodamos en paralelo tranquilamente y sin agobios por los coches, aprovechando la suave pendiente para ir calentando motores mientras charlamos relajadamente.
Llegamos a Planoles y nos desviamos de la carretera principal dirección a Nevà, para afrontar un corto pero exquisito ascenso al alt de Pradelles.


Carretera bien estrecha que atraviesa el bosque con algún tramo de porcentaje de dos dígitos. Una tachuela como dice Adrià, pero que hace entrar el cuerpo en calor.


Bajamos tranquilamente y llegamos hasta Toses, donde paramos a llenar bidones antes de afrontar los últimos km. de ascenso, que mantienen un nivel de exigencia considerable.












Cuando llegamos al cruce (verdadero coll de Toses), nos desviamos de nuestra ruta para acercamos hasta el "postizo", donde está el cartel oficial,  en el que Adrià me hace una foto, y volvemos de nuevo a retroceder en dirección a la Molina para encarar el coll de la Creueta, mientras disfrutamos de las vistas que tenemos hacia el norte.


Tomamos el desvío y mientras rodamos por terreno en suave descenso, se abre ante nuestros ojos un extenso paisaje de suaves laderas y grandes prados. Al fondo se aprecia el collado hacia el que vamos, y poco a poco nos vamos acercando al cambio de vertiente a partir del cuál empezaremos a subir con la compañía de un viento que por fortuna no aprieta.


El ascenso es corto y no tiene rampas duras, lo que permite disfrutar a lo grande de las amplias vistas que seguimos encontrando.


Tras coronar el puerto, iniciamos un largo largo descenso que nos llevará hasta la Pobla de Lillet, pasando antes por Castellar de N'Hug. 


Llegamos a la Pobla donde me despido de Adrià con el claro propósito de encarar la Creueta por esta vertiente en otra ocasión, y agradecido por haber tenido tan buen guía local.


Yo sigo hacia Guardiola, ahora me espera un puerto al que le tengo tantas ganas como respeto, ya que nunca me he enfrentado a uno de estas características.


Entrando en Bagà me surge la duda sobre si parar o no. Llevo cerca de cuatro horas sobre la bici, pero como hemos ido tranquilamente no noto en exceso la fatiga. Al final, decido seguir, acordándome de que Adrià me ha dicho que hay una buena fuente para parar en el km.9.
Atravieso el pueblo, el paso lo conozco pues es el mismo que para ir al coll de la Bena, pero antes de salir del pueblo tomo ya el desvío a la derecha que da inicio al puerto.


Los primeros kilómetros son suaves, pero a poco de pasar bajo la inmensa mole de hormigón que es el viaducto de Grèixer, noto que se "enciende la reserva".


El calor es considerable, el cansancio hace acto de presencia y de repente noto un hambre voraz. He comido poco, muy poco para lo que he hecho, y lo peor... sólo tengo una barrita pequeña...pensaba que había cogido mas. Veremos que ocurre pienso, como combustible tal vez sea suficiente, pero desde luego que el hambre no se me va a pasar. Por lo menos voy bien provisto de líquido, así que lo que hago es ir bebiendo mucho ya que el sol castiga.
Los kilómetros transcurren lentos, aunque no por ello dejo de disfrutar el paisaje cambiante a medida que se va ganando altura. Un km. antes de llegar a la fuente noto como las fuerzas flaquean en exceso, así que decido comer la barrita que desaparece en dos bocados, y al llegar a la fuente que está en un rincón muy fresco, paro a descansar un poco, beber, y rellenar los bidones. Aprovecho la abundancia de líquido para tomar también un gel.

Después de la pausa reanudo la subida bastante bien, intentando regular la poca fuerza que tengo, ya que todavía queda mucho. El tiempo pasa rápido y la distancia lenta, la pendiente es bastante mantenida, no hay rampas duras, pero tampoco afloja, mientras, voy ganando altura con la compañía de alguna que otra vaca por la carretera, y con el Pedraforca como espectador de mi lento ascenso.



Cuando cambiamos de vertiente, la pendiente afloja un poco al tiempo que se abren aún mas las vistas. El terreno serpentea y en poco llego a la altura del Xalet. 
Aunque parece que ya está, se que todavía queda un poco, así que no me dejo llevar por la euforia. En la parte final el viento hace acto de presencia y aunque hay sol, con el cuerpo tan sudado tengo frío. Por fin veo el cartel...¡lo he conseguido! 


Me abrigo, hago alguna foto y para abajo...hace rato que "sueño" con una tienda que he visto cuando he pasado por Bagà. Las nubes también van ganando terreno y a lo lejos ya se oye algún que otro trueno, pero la cosa no está mal todavía. Ahora me espera un largo descenso, en el que espero poder descansar un poco y seguir disfrutando del paisaje.


Cuando llego a Bagà, suena la alarma, son como las dos de la tarde, y veo que todo está cerrado...Llego a la tienda y veo todavía la persiana abierta ¡por los pelos!, ya están cerrando, pero antes me dejan "atracarla". No encuentro todo lo que querría, pero salgo con 3 plátanos, una coca cola, unos bollos, y una botella de aquarius, para sentarme bajo la sombra de un árbol a comer y llenar los bidones.
Arranco de nuevo y parezco otro, el estómago lleno y la breve pausa me dan alas. Hasta llegar a la Pobla se que el terreno es bastante suave, aunque picando arriba todo el rato, así que habrá que ganar un poco del tiempo perdido.
Una vez pasada la Pobla de Lillet, empieza el ascenso al coll de Merolla, que en unos 6 o 7 km, y con una pendiente muy suave llega hasta los poco mas de mil metros.


Desde aquí, sólo me queda descender hasta Campdevànol, pasando antes por  Gombrèn, donde llego después de poco mas de 7 horas de dar pedales.


Una salida chulísima y de disfrutar de todo. Adrià, muchas gracias por la compañía y por la ruta :-) un placer company!
Por cierto, que la mayoría de las fotos son suyas.

Quedan pendientes muchos rincones de la zona...poco a poco, sin prisa.