25 junio 2010

nada mejor que subir piñones para bajar los piñones (de la coca)


Eso digo yo ¿no?
Después de una relajada verbena de Sant Joan, tranquilos en casita y a decir verdad, sin excesos, al día siguiente hay cuerpo y ganas para madrugar y salir a disfrutar un poco de la soledad que inusualmente nos ofrecen las carreteras.
En el reloj de la iglesia no han sonado todavía las siete cuando salgo de casa. Mucha gente se recoge, mientras que algunos todavía continuan la fiesta, la playa está llena de gente y la estación del tren también. 
El arcén tiene mas peligro del habitual debido a la cantidad de objetos, sobre todo botellas rotas, pero en contrapartida, el nulo tráfico hace que estos obstáculos puedan ir sorteándose sin dificultad.
No llevo una ruta pensada, sólo tengo ganas de disfrutar, así que me desvío hacia Argentona. Tengo ganas de montaña, de Pirineos, y la QH ha avivado todavía mas esas ganas.
Dicen que a falta de pan buenas son las tortas, así que me dirijo al Montseny que cerca de casa, pero nos ofrece carreteras, paisajes, aromas y rincones, que hacen pensar a uno que se encuentra mas al norte.
Llego a Dosrius, subo Can Bordoi y tiro hacia Sant Celoni por una carretera que afortunadamente sigue casi desierta.
 

Atravieso Sant Celoni, ya tengo mas o menos perfilada la subida que me apetece, así que en la rotonda tomo a la derecha, dirección Sant Fè.


Si no recuerdo mal, la última vez que subí por aquí fue en la RdM, fue con frío y bajo la lluvia, hoy es absolutamente todo lo contrario. La temperatura es magnífica, luce un sol espléndido, y la tranquilidad roza lo paradisiaco. Las subidas "exquisitas" lo son siempre, pero hoy se presta mas al disfrute y la contemplación. Me olvido de concentrarme, del pulsómetro, de lo fácil o difícil que se hace el pedaleo, y me dedico simplemente a disfrutar, a hacer fotos, a mirar, a oler, a pedalear tranquilamente arropado casi todo el rato por el canturreo de los pájaros. 

 
Tomo el desvío hacia el coll de Sta.Elena para afrontar uno de los tramos de carretera que mas me gustan, con un bosque que en algunos parajes forma un túnel entrelazando la vegetación, bajo el cual paso con orgullo,  con la seguridad de que estoy disfrutando un premio de la madre naturaleza.
Tras pasar algún corto tramo con desniveles de dos dígitos, se corona Sta.Elena y emprendo la bajada. Hace bueno, pero paro un momento para abrigarme, y sigo el descenso hasta llegar a Fontmartina, donde hago una breve parada para llenar los bidones y comerme una barrita.


Al llegar a la Costa, tengo que tomar una decisión, tiro hacia Sta.Maria de Palautordera, y vuelvo por Bordoi o Parpers, o tiro hacia Sant Celoni, y vuelvo por Collsacreu. Miro la hora y veo que no es tarde, así que me decanto por la segunda opción.
Cruzo por segunda vez en el día Sant Celoni y tomo la tendida subida que lleva hasta Vallgorguina. Ahora ya tengo que espabilarme un poco si quiero llegar a casa dentro del horario previsto así que intento coger un poco de ritmo, ya que este tipo de subidas, si voy solo se me atragantan y acabo como los caracoles.


Al final no me hundo demasiado y puedo mantener un ritmo bastante digno (para mi), coronando Collsacreu bien acalorado. Aprovecho las rectas que hay antes de entrar en Arenys para comer un poquito antes de enfrentarme a la NII en la que se que voy a ir con el viento de cara y me va a dar pal pelo.
Mantengo el ritmo que se que puedo aguantar sin reventar, mientras ruedo en solitario. Afortunadamente no son demasiados km, y en las paradas en los semáforos de Mataró formamos un grupito de 4 o 5 y no ponemos a rodar juntos, entrando a relevos, y haciendo que pueda incrementarse la velocidad de crucero. La suerte no dura demasiado y el grupo se corta en un semáforo saliendo ya de Vilassar, pero como queda poquito, mantengo el ritmo llegando a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

4:38h., 116km, y 1886m. de desnivel +  La ruta aquí


22 junio 2010

QH 2010 Imágenes

El paso por Marie Blanque (segundo 10)




Y algunas fotos


Estas son de Adrià


!Impresionante!



En este se ve un Routier



Aquí se puede ver toda la movida que había montada en la nave

21 junio 2010

Quebrantahuesos 2010


Participar en la QH era un sueño que tenía desde hace ya algunos años, aún sin tener bici de carretera, estaba ahí sin mas. Pero cuando en marzo del año pasado se cumplió la ilusión de tener una bici de carretera, la chispa se fue convirtiendo en una llama, y aunque no estaba preparado, dada la dificultad para conseguir dorsal, cuando se abrió la preinscripción para ésta edición, decidí probar suerte.
Con la consecución de esta marcha termina un ciclo que durante unos cuantos meses ha hecho que mi actividad lúdicodeportiva, y la preparación física hayan estado enfocadas a este evento.
No puedo dejar de agradecer el apoyo incondicional de Esther, Gina, y Andrea, que ha sido ejemplar en todo momento (sin ellas esto no podría haber sido), así como las muestras de ánimo y apoyo de muchos amigos y familiares.

Pero vamos al tajo...no se si será el caso, pero posiblemente haya asistido a una de las ediciones mas duras de esta marcha en cuanto a las condiciones meteorológicas se refiere. El viento, el frío, y la lluvia han sido protagonistas durante una buena parte del recorrido, de una jornada en la que antes de coronar Somport, ya se adivinaba que terminar iba a ser todo un éxito, y en la que hay unos HEROES con mayúsculas. Estos no son otros que los voluntarios de la organización, así como la gran cantidad de gente que aguantando el tipo, estaban a pie de cuneta dando gritos de ánimo, y ofreciendo lo que tenían a quien lo necesitase.

Nuestro periplo tuvo su inicio el viernes por la mañana cuando iniciamos el viaje. Con las paradas de rigor nos plantamos hacia las tres de la tarde en Jaca, que nos recibe un con un corto, pero intenso chaparrón.
Una vez instalados en el hotel, nos vamos para Sabiñánigo, a dar una vuelta y de paso recoger el dorsal, chip, etc.



El ambiente y el despliegue que hay es absolutamente espectacular, parece que se haya parado todo en el mundo y sólo exista la QH. Nos encontramos con Adrià i Toni, para saludarnos y de paso, quedar para salir juntos al día siguiente...faena nada sencilla.

Volvemos para Jaca, cenar, volver a mirar y remirar de nuevo la previsión meteorológica por Internet, hasta que Esther me hizo cerrar el ordenador diciendo..."por mucho que la mires, y a pesar de que todos lo queramos,  no va a cambiar"
Me acuesto con todo preparado, y todo es todo, por que todavía no me he terminado de decidir como voy a salir.

Llega el tan esperado día "D", 4:10AM, la alergia se encarga de despertarme antes de que lo haga la alarma del móvil. Me doy una ducha, me visto y bajo todo al coche. En esas he hecho tiempo y ya puedo ir a desayunar (empiezan a servirlo a partir de las 5:00). Increible la cantidad de gente que estamos ahí a esa hora. Desayuno bien y con calma. Salgo hacia Sabiñánigo, el cielo está despejado y hace frío (entre 5º y 6º durante todo el trayecto). Tengo suerte y puedo aparcar en el polígono a muy poca distancia de la salida y del lugar donde hemos quedado. Hago tiempo mientras me voy vistiendo sin salir del coche...hace frío, gente por todos lados, unos mas abrigados, otros menos...desde gente de corto total, hasta gente de largo integral. Es mi gran incertidumbre y no hay referencias válidas, así que tengo que tirar de mi poca experiencia en estas situaciones,  y mi intuición. Al final decido ir bastante abrigado, a expensas de que si el sol aprieta me sobre ropa y los bolsillos del maillot puedan explotar. Salgo con guantes cortos, pero llevo en el bolsillo los largos de invierno.

Tengo la suerte de poder saludar, y de una u otra manera, desearnos suerte, con algunos compañeros Routiers.

Me encuentro con Adrià y Toni y nos dirigimos hacia la salida quedando en una buena posición, a no excesiva distancia del último cajón con sitios reservados.



En poquísimos minutos ya somo incapaces de ver donde termina la marabunta por detrás nuestro. Aunque hay caras de concentración y nervios, el ambiente es bueno y los tres cuartos de hora que quedan se pasan bien. Afortunadamente sale el sol y la temperatura sube enseguida haciendo que por lo menos la espera no se haga dura por el frío.

(se acabaron las fotos)

Suena el cohete y la cosa se va poniendo en movimiento, lentamente pero sin parones ni frenazos, la verdad es que en ninguna marcha la salida ha sido tan tranquila, sin nervios ni ansias por adelantar.
Damos la vuelta y hacemos el paso por dentro del pueblo...increible la cantidad de gente concentrada a esas horas dando ánimos y aplaudiendo.
Salimos del pueblo y nos metemos en la nacional dirección Jaca, la velocidad es "alta" pero se rueda cómodo y sin tener que hacer gasto. Vamos los tres juntos, pasamos algunos grupos, otros nos pasan, poco a poco cada uno va encontrando su ritmo y hacemos lo posible por mantenernos dentro de un grupo para no tener que pelear contra el viento. Pasamos Jaca, a medida que vamos hacia el norte, el cielo se va tapando, divisando amenazadoras nubes a las que nos acercamos irremediablemente. A la altura de Canfranc la lluvia hace acto de presencia, y poco a poco se va incrementando hasta hacer necesario parar para poner el chubasquero. La pendiente es suave, la carretera es buena y ancha, y las piernas van frescas todavía por lo que la atención se centra sobre todo en no tener problemas debidos a la lluvia y la falta de visibilidad. Cada vez vamos viendo mas y mas gente que viene de cara...se dan la vuelta...me acuerdo de la subida de Bracons en la Remences. La cosa tiene que estar muy mal allí arriba, comentamos.

Poco antes de coronar Somport pierdo a mis compañeros (han parado a llenar los bidones, pero yo ni me he dado cuenta). Al cruzar la frontera el panorama es dantesco. Hay una niebla espesa que impide ver a mas de 3 o 4 metros. El viento sigue azotando, y la lluvia que persiste. Mucha gente parada, unos abrigándose, otros indecisos. Mucha gente animando, ofreciendo diarios para protegerse, gente parada en medio de la carretera, por todos lados...bastante caótico. Me aparto a un lado y paro un momento para ponerme los guantes de invierno. Inicio el descenso, lento, muy lento...no hay otra posibilidad...no voy mas despacio por que los frenos tampoco dan para mucho mas. No se ve nada, y es sobre todo gracias a los silbatos de los voluntarios y sus voces indicando las curvas, que podemos ir avanzando.
Afortunadamente a medida que perdemos altura la niebla no es tan cerrada y muy poco a poco aumenta la visibilidad, aunque como contrapartida, con ello también la velocidad, y eso hace que cada vez tenga mas frío.
Pasan los kilometros, y aún dando pedales, el frío persiste, miro alrededor mío y es que no veo prácticamente a nadie que no vaya tiritando. Se forma un gran grupo en el que volamos hasta Escot. Una vez aquí, todos sabemos lo que hay, así que mas o menos cada uno coge su marcheta.
La lluvia no cesa, pero afortunadamente el frío del cuerpo desaparece y vuelvo a encontrarme mejor. Paro a llenar los bidones poco después de pasar el pueblo y nos metemos de lleno en la temible dama blanca. Es curioso, reina el "silencio", silencio roto por la lluvia, por el asfalto mojado, por el chirriar del pedaleo, pero nadie habla, y sobre todo nadie se queja...todos concentrados, todos motivados, dispuestos a sufrir.
Durante los primeros km que son muy suaves, me adelanta gente, mientras que en la segunda mitad, es al revés y soy yo quien en general va ganando posiciones casi todo el rato. Los últimos km son duros, pero creo que no me lo parecen debido a la imperiosa necesidad de prestar atención al desplazamiento con tan poca visibilidad. De hecho, en un momento dado, tengo que poner el pie al suelo ya que me despisto un poco y se me cruza completamente un ciclista que se retuerce luchando con la pendiente. No me cuesta nada arrancar, pero si en cambio colocar bien la cala en el pedal, me resbala todo el rato, y aún bajando la mirada es que no veo ni el pie ni nada. Cuando consigo calzar de nuevo, sigo con mi ritmo. Voy bien con el 27, bastante suelto de piernas, y no quiero forzar, así que voy xino xano hasta que corono, sin hacer tonterías. Un montón de gente allí arriba, dando ánimos...increible. Aquí de nuevo la visibilidad es escasa, afortunadamente el inicio de la bajada es muy suave, casi de dar pedales, y eso hace que por lo menos no tenga frío.
Paro en el avituallamiento. Está montado en medio del prado...es decir, parece una pista de ciclocross. No quiero quitarme los guantes, hace frío. Relleno los bidones, me como un plátano, un bocata, y unas galletas. Cuando salgo de allí, tengo que meter los pies en un charco para limpiar el barro de las calas, y enseguida me encuentro de nuevo bajando.
No se exactamente el motivo, tal vez debido a las condiciones, pero esta bajada se me hace cortísima, y antes de que me de cuenta estamos entrando en Laruns. Nos acercamos al Portalet, el que dicen que es el verdadero juez de la marcha, y el que dicen que marca el tiempo en el que va a parar uno el crono en la llegada. Para mi no lo era en ningún caso, pero para la mayoría de los que veo a mi alrededor, creo que el tiempo empleado es lo que menos preocupa. Sin duda, terminar es un éxito. De nuevo la gente se va poniendo a su ritmo, yo intento ir tranquilo en estos primeros km, se que es muuuy laaargo. Paro en el avituallamiento y lo de siempre, pipi, llenar bidones, comer un poco, comer un poco mas...decido tomarme también un gel, y antes de arrancar me dejo una barrita abierta para la bajada, por que en marcha, y con los guantes largos y empapados, hasta coger el bidón para beber se hace complicado en algún momento.
Reanudo el ascenso, he cogido un poco de frío al parar, pero enseguida el cuerpo vuelve a funcionar, voy controlando en cada cartelito los km que faltan y la pendiente media de los siguientes mil metros. 
No hay rampas duras, no hay nada que sea realmente exigente, sólo hay que llevar un ritmo cómodo y no desfallecer ni caer en el desánimo. 
Comer me ha sentado bien y a pesar de que la lluvia no cesa, me noto con fuerza. En las zonas mas suaves incremento un poco el ritmo, mientras que en las que la pendiente es un poco superior, pongo el 24, cadencia ,y me lo tomo con calma para no quedarme sin fuelle. 
El sistema me funciona y llego a los cuatro últimos km con buenas piernas. Pongo un poco de marcha, y junto con los ánimos de la gente pedaleo alegre hacia el final del puerto, 3, 2, 1, cada vez mas gente a los lados de la carretera, gritos de ánimo, te ofrecen bebida, comida, aplauden...sensaciones dificilmente explicables. Corono emocionado por el calor de la gente. Al poco de iniciar la bajada deja de llover, y un poco mas adelante el asfalto completamente seco...¡parece mentira!. Aquí el tema se pone un poco mas peliagudo, la gente empieza a lanzarse un poco a saco, adelantando coches, y con el tráfico de cara, posiblemente el único momento en toda la marcha en que he visto arriesgar un poco mas de la cuenta, hasta ahora, la prudencia ha sido máxima. Nos desvían a un aparcamiento de las pistas de ski donde hay un avituallamiento, paso de largo y sigo.
Bajamos rápido, esto del asfalto seco es toda una maravilla y poco a poco la confianza va volviendo mientras algún tímido rayo de sol nos acompaña. Sobra el chubasquero, pero yo no soy de esos afortunados capaz de vestirse o desvestirse en marcha, y ahora no voy a parar a quitármelo. Aprovecho, eso si, para ir comiendo un poco de la barrita que me había dejado preparada.
Nos vuelven a sacar de la carretera, giramos 180º a la izquierda, viene la última subida, la puntilla. Los primeros km son un sube baja con poco desnivel, vamos con plato grande y a lo que se puede. Algún tramo bastante revirado hace que tenga que tomar precauciones. Cuando empieza la subida en serio, no me lo planteo, pongo el 27 y ritmo de supervivencia para conservar las piernas. A medida que vamos ganando altura aparece mas y mas gente animando a los lados, la carretera es muy estrecha, la gente está encima y hay que ir atento por los bandazo que dan algunos. 
Cuando la gente empieza a decir "venga que ya está, que ya estais arriba", por donde empieza la zona cimentada, y viendo que las piernas van bien, avivo un poquito el ritmo. Vuelvo a coronar emocionado, alucinando con la cantidad de gente que hay animando.
Inicio la bajada con cuidado, curvas bastante cerradas y entre los guantes tan empapadísimos, y el cansancio, tengo que concentrarme mucho para que las manetas no se me escapen de las manos.
Cruzamos la presa y empiezo a apretar, algunos me siguen. El grupo se rompe en la rampa para volver a salir a la nacional. Ruedo solo "mierda" ahora no es momento de quedarse sólo, pienso.
Me lanzo a la caza de un par de ciclistas que como yo, andan solos.
Al primero lo paso, pero se queda, sigo a por el otro, pero me cuesta mucho alcanzarlo y me voy quemando. Cuando lo alcanzo, me pongo delante y sigo tirando. Cuando miro atrás, me doy cuenta de que se me han ido enganchando y vamos un grupo de unos 10 o 15, ¡estupendo! pienso mientras me empleo a fondo. No dura demasido el fuelle, y se va acabando el gas, aflojo un poco, pero nadie pasa al relevo, así que sigo tirando. Para cuando las piernas empiezan a fallar y el ritmo afloja descaradamente, por fin pasa uno que viene de atrás y se pone a tirar. Yo voy petado y apenas puedo seguir el ritmo sin quedarme cortado. Como ahora entren a relevos y aviven me quedo, pienso. Pero no, nadie da un relevo, todo el mundo va justo. Al rato, pasa otro chico y entre los dos van haciendo lo que pueden, nadie mas pasa, todos vamos justos. Enseguida veo que estamos llegando...buffff que subidón. Casi no me lo puedo creer. Nos desvían de la carretera, y encaramos la recta de la llegada. La mayoría de la gente que venía detrás aprietan todo lo que pueden...yo no puedo, pero me da igual, también voy a llegar.
Una vez pasada la alfrombra, el gentío es descomunal. Me encuentro parado después de todo el esfuerzo...en ese momento no se ni como ir hasta el coche, ando un poco sin saber hacia donde. Cuando recobro el aliento, y la sangre de nuevo irriga convenientemente, me voy hasta el coche, llamo a Esther para decirle que he llegado y estoy bien, y me lavo y cambio de ropa.

Poco a poco, el cerebro lo va procesando todo, estoy en una nube, alucinando con esta experiencia.
Me acerco a la fiesta, por qué es una fiesta, me hidrato bien, como, vuelvo a beber...busco y encuentro a Toni i Adrià, han llegado bien, comentamos la jugada, nos felicitamos, vamos a recoger nuestras medallas y diplomas, y nos despedimos.

A mi me esperan en Jaca para celebrarlo.


Los datos del Garmin están un poco de aquella manera (me parece que tanta agua no le ha sentado bien), así que no los pongo.

El diploma dice 7:55:22 para completar los 205 km.

16 junio 2010

Un paseo por Collserola

 Sol, viento, y un cielo espectacular

Última salida antes del sábado, mañana dedicaré el rato de mediodía a limpiar y poner a punto la bici, y el viernes carretera y manta.
He salido en plan tranquilo para subir hasta el Tibidabo dando una vuelta y "descubriendo" un interesante tramo (yo no lo conocía), entre St.Bartomeu de la Quadra y la Floresta, y que aunque cortitas, tiene un par o tres de rampas entorno al 18%, además de alguna otra de más del 10%.  Es un buen "enlace" para hacer según que vueltas, y en las dos direcciones tiene apretoncillo. 

 No se aprecia mucho, pero la cosa achucha

Aprovechando que la cadena tocaba el 24 y el 27, también he subido el último tramo del Tibi por la parte de la Torre Collserola, que también tiene unos metros al 13% o 14%.
Mucha, mucha mucha gente en bici hoy por la zona comparado con otros días a esta misma hora.

A partir de hoy empieza la fase descansar, comer y beber...toca  "supervitaminarse y supermineralizarse".





14 junio 2010

Semana de preparativos y nervios

Ya está, ya la tenemos aquí, después de unos cuantos meses soñando con el "día D", ahora se acerca vertiginosamente.
Hay ganas, y espero poder terminar y difrutar la marcha.
Por delante una semana en la que le van a faltar horas a cada día para poder ir haciendo todo lo que toca, pero casi que ya estoy empezando a acostumbrarme a eso.
La semana pasada ya ha sido  premonitoria, con algun que otro tema entre manos que hace que vaya uno a la carrera todo el día. 
Para ayudara a que uno se sienta aún peor, esa facilidad para conseguir hacer coincidir en el tiempo, el poco rato que hay para poder entrenar, con la caprichosa lluvia, que me ha hecho desistir del intento uno o dos días, y me ha fastidiado algún otro sin apenas haber podido rodar, haciendo que en el mejor de los casos, haya podido subir algún rato al rodillo restando horas de sueño.


 Así he terminado los días que he intentado salir...chubasquero y todo mojado. Si no queréis mojaros, salid cuando yo no puedo, y seguro que hace sol :-)))
 

Sumando, ha sido una de las semanas mas flojas en bastante tiempo.
Menos mal que el domingo he podido quitarme un poco la espinita en una de estas clandestinas salidas express coindicidiendo con la salida del sol, y llegando a casa tal y como la dejé, con toda la familía en los brazos de Morfeo, sin que hayan notado mi ausencia.
En una ultimamente bastante repetida Premià-Lloret-Premià, 100km en 3:09h., rodando cómodo, sin viento, y con buenas sensaciones. 


07 junio 2010

bueno para mi, malo para ti, y viceversa

Para este domingo, y dado que no tenía posibilidad de salir el sábado, que tenía más garantías de bonanza climatológica, había decidido apuntarme a la salida Routier.
Salida como no puede ser de otra manera a estas alturas, absolutamente enfocada a la Quebrantahuesos. 220km, 6 puertos, y unos 3500 m. de desnivel.


Ruta en bici 521683 - powered by Bikemap 

Sin mirar mas allá de la ruta, me he plantado a las 6:30h en punto de encuentro, donde me he encontrado que sólo estábamos Paco, Kim y yo...glupsss
¿pero a donde vas?, suena la voz de la conciencia...
En Vilassar de nos une Alfonso. Bueno, por lo menos uno mas, pero todavía la cosa mas clara, voy ni mas ni menos que con los tres que habitualmente se reparten los puntos en cualquiera de las amigables disputas en las cotas que se ascienden en cualquier salida.
Ahora mismo, tengo claro que lo honesto y valiente habría sido decirles..."compañeros, haced vuestro camino, que yo haré el mío. Que os vaya muy bien", pero para aderezar el tema, resulta que ni Alfonso ni Kim, tienen intención de realizar todo el recorrido debido a que quieren estar de vuelta mas temprano, así que cobarde de mi, y sin tomar ninguna decisión concreta, sigo con ellos, para ver hasta donde aguanto.

 Pasando Argentona

Voy haciendo a rueda hasta plantarnos en Dosrius, para iniciar el primer puerto de la jornada. Me hubiese gustado subir a ritmo con ellos, pero en  el desvío del Collet ya me descuelgo para no petar antes de tiempo. ¡Empezamos bien!
Bajo el ritmo y poco a poco vuelvo a recuperar las pulsaciones. No es que suba de paseo, aunque si lo comparamos con el de mis compañeros lo parezca. Corono y me lanzo veloz hacia Llinars, no se cuanto me han sacado, pero ya les toca esperarme. Nos agrupamos en la rotonda y tomamos camino hacia Sta.Maria de Palautordera. Me concentro para no despistarme y aguantar sin quedarme. 
Tomamos el desvío y la cosa empieza a picar arriba, no llevan un ritmo excesivamente fuerte, y sigo con ellos, aunque se que voy gastando. Pasamos sobre puente donde empieza el puerto, aquí la cosa cambia. 
Se ponen a 18km/h y no bajan, demasiado para mi, si les sigo reventaré antes de llegar al pueblo del Montseny. Me dejo caer, subo piñones, y vuelvo a la realidad, aquella en la que por lo menos se que podré coronar Collformic sin petar, aunque eso supondrá un considerable retraso.
Sin reventar subo, pero desde luego pago todo el esfuerzo realizado anteriormente, y el ritmo que puedo llevar no es el habitual, y mucho menos el pretendido. Para aderezar, el viento aprieta, en algunos momentos de cara.
Corono con mas esfuerzo de lo previsto, y vuelta a lanzarme en el descenso para ganar algo de tiempo bajando. Hemos quedado que me esperaban en Seva.

 Poco antes de descolgarme de mis compañeros

Poco antes de llegar al Brull me encuentro a con Alfonso y Kim que ascienden de nuevo. Antes de llegar a Seva se ha puesto a llover y se han dado la vuelta huyendo de la lluvia,  despidiéndose de Paco, que ha seguido con su ruta prevista.
Me comentan que descendemos y volveremos por Collsacreu.
En un par de minutos, ya tenemos a la lluvia con nosotros, incrementando su intensidad de manera veloz. Paro a ponerme el chubasquero y continuo el ascenso. Coronamos Collformic y paramos al inicio de la bajada para llenar los bidones, mientras la lluvia persistente va incrementando.
Vamos descendiendo con las debidas precauciones, con la esperanza de que la cosa amaine aunque la fortuna no está de nuestro lado. Llegados a Sta.Maria de Palautordera, chorreando, con Alfonso y Kim arrecidos de frío al no llevar chubasquero, y viendo que la lluvia no escampa, decidimos volver por el mismo camino que es el mas rápido, así que tomamos camino de Llinars para ascender Can Bordoi. Aquí, aunque es una subida muy corta, vuelvo a quedarme descolgado, pero enlazo llegando a Dosrius, terminamos el camino de vuelta los tres juntos, acompañados constantemente por la lluvia.
Aunque estoy cansado, mi cabeza dice que tendría que seguir, ya que la salida ha sido mucho mas corta de lo que tocaba, pero pasar junto a casa, lloviendo,  mojado, y harto de circular con el asfalto en esas peligrosas condiciones, hace que gane la visión de una ducha reconfortante y me retire.
Como no podía ser de otra manera, y según el artículo 33 de la ley de Murphy, cuando he salido de la ducha ya no llovía.

La cosa termina con un balance un tanto amargo. Una salida corta, o mucho mas corta de lo que debería haber sido, algunas cagadas en la toma de decisiones que afectaban directa y negativamente a otros compañeros, y unas sensaciones que en conjunto, no han sido nada buenas.
Ya no hay tiempo para mas, ni habrán mas salidas largas antes del 19.
Alea jacta est

121km, 4:30h, y 1668m. de desnivel, el recorrido aquí.
La entrada está pobre de fotos. Con la lluvía no he estado muy por la labor.
Por supuesto, felicitar a Paco que se ha currado la ruta completa en un tiempo envidiable. Al contrario que nosotros, y como merecido premio a la determinación, apenas se ha mojado.


02 junio 2010

Resumen de mayo


Pues nada, que nos plantamos en el mes clave y a pocos días del gran reto del año.
Espero tener por lo menos un día para hacer otra salida larga antes del 19, aunque pienso que a estas alturas lo que había que hacer, ya está hecho y es difícil recuperar tiempo perdido...la verdad es que tampoco sabría por donde empezar.

El mes de mayo ha transcurrido según lo previsto después de la última adaptación a la realidad del plan trazado sobre el papel. Hay lo que hay, da para lo que da, y con eso me doy por satisfecho.
Las salidas largas siguen siendo la mayor carencia.
En cuanto a horas y km. seguimos incrementando un poquito mas cada mes. 
Rozando ya los 6000km. en lo que llevamos de año, termina mayo con 50:46h., 1393km., y 13600m. de desnivel +