30 noviembre 2009

FinD+


Terminamos noviembre para entrar en un mes de cierta relajación provocada por múltiples motivos como pueden ser frío, fiestas, familia, o muchos otros con o sin la f.

Poca cosa durante los últimos días (y semanas), sin escalar, con muy poco plafón, y es que en cuanto me acerco a esos paneles desplomados, ya tengo el dedo quejándose. No es gran cosa, pero lo arrastro desde julio.

Si que he ido saliendo con la bici, haciendo un poco de fondo, casi todo salidas cortas o muy cortas, ya que me agobio un poco de tanto salir de solanas, algo que estos últimos días se acusa aún mas con el viento como protagonista.

En total cierro el mes casi con 900km prácticamente todos por terreno llano.
Después de las fiestas habrá que empezar a definir algún objetivo para 2010.


17 noviembre 2009

pErjUdIk2


Llega el fin de semana tras una semana un tanto cansada entre una cosa y la otra. El viernes por la tarde, debido a ese efecto dominó por el que hemos ido cayento todos esta semana, me toca a mi, y estoy bastante hecho polvo con síntomas evidentes de resfriado.
Para este sábado tocaba escalar, pero ya de lejos podía preveer que la cosa no iba a ser posible, así que llegado el día, con la dosis pertinente de ibuprofeno en el cuerpo, y una vez que estamos preparad@s, salimos de casa con la idea de darnos un paseo otoñal por el Montseny. Y escribo otoñal por los colores, que no por el día, ya que luce el sol y la temperatura es muy agradable.

Paseamos tranquilamente desde la font dels Passavets hasta la font del Briançó donde paramos a comer un bocata saboreando a la vez el regalo de poder estar parados alimentando todos los sentidos sin temer al frío. La vuelta lentamente por el mismo camino repleto de color, sombras, luces, y diferentes matices que se perciben a cada paso, mientras tratamos de plasmar con la cámara algunos de los instantes.
A la vuelta paramos en el Avet blau para comprobar por enésima vez el estres y el caos que a pesar del transcurso de los años, acontece para tratar de tomar algo. Indeseado contraste volviendo de la calma del bosque que hace que nos demos la vuelta tal y como hemos entrado.


El domingo a pesar de que el cuerpo no está para bromas, decido salir un rato a rodar. Con un día mas que agradable y demasiado abrigado, pude hacer poco mas de tres horas y 92km. a ritmo muy tranquilo.

otro día mas ;-)

05 noviembre 2009

Paseo

Este martes pasado después de la salida en bici del mediodía, decidí que era necesario llevarla a "curar" visto el empeño mostrado por la cadena en no mantenerse en el piñón que yo quería, ¡y no será por qué no lo intentaba!, así que por la tarde la dejé en la tienda.
Hoy no tenía montura para salir, ni flaca (en el taller), ni gordi (que parafraseando a un amigo "se fue a por tabaco y no volvió"), así que he salido a pasear a pie disfrutando un poco del sol de mediodía.
Saliendo desde el tenis Diagonal, he dado una pequeña vuelta por senderos bonitos y tranquilos (por lo menos en un día laborable), que bien puede servir para rellenar una mañana o una tarde, o como salida bastante interesante con los peques, ya que en este breve recorrido es fácil observar la variedad y los constrastes causados por el cambio de orientación de la ladera por la que discurrimos. Pasamos por fuentes, y algunos árboles casi monumentales que han sobrevivido de otros tiempos, ya que una gran parte de los que encontraremos son repoblados en más de una etapa. Pinos, robles, carrascas, hasta algún alcornoque y algún olivo. En cuanto a la vegetación más baja, la típica, encontrando también muchísimas esparragueras que en su época pueden añadir un aliciente al paseo.
Aromas 100% mediterráneos que me transportan en mas de una ocasión a mi niñez, en la que los domingos los pasábamos habitualmente "en el campo", en rincones de esta serra de Collserola por los que todavía me dejo caer de tanto en cuando.
Si lo deseamos, podemos finalizar subiendo a St.Pere Màrtir, hasta la famosa torre "G" Golf, mirador privilegiado sobre la gran metrópoli.






Ruta en bici 348061 - powered by Bikemap

01 noviembre 2009

ay Manolete...

Este domingo por fin he tenido ocasión de coger la bici después de dos semanas sin tocarla.
Con poco tiempo y la posibilidad de que el cuerpo tampoco respondiese alegremente, decido salir por la NII a disfrutar de estas agradables temperaturas para un primero de noviembre.
Salida corta y "tranquila", con las pulsaciones bastante altas, y consciente de la falta de chispa tras tantos días de parón. El marro que da pie a esta entrada ocurre cuando ya de vuelta, poco antes de llegar a St.Pol, en una rampa me adelanta una grupeta de Ayala, a mi me da un cortocircuito, no me lo pienso, y me subo al tren.
Inicialmente, del apretón para seguirles y aguantar ya me hace forzar, y una vez allí atrás, resguardado del viento, me doy cuenta de que me he subido en un AVE, y aunque no puedo despistarme ni un segundo por qué si no me quedo, por los pelos me aguanto (pero no bajo del 90%).


Por momentos me pregunto que que es lo que hago allí, pero como voy aguantando, los km. pasan mientras los 5 trabajan entrando constantemente a relevos, luchando contra el viento de cara.
Supongo que para ellos debe ser una marcheta relativamente tranquila, (en el grupo rueda algún integrante de prestigio), pero eso no quita de que se lo curran mientras que yo voy ahí, con el gancho...empiezo a sentirme mal por no colaborar, y veo que no recupero ni como para intentar dar un relevo.
Un pequeño demarraje antes de entrar en Mataró, tras el que salen todos volando (yo ni lo intento...ya voy a tope), me deja atrás fulminado, pero entre que aflojan un poco, y con la ayuda de los semáforos, vuelvo a contactar mientras atravesamos la zona urbana. Salimos de nuevo a la carretera y la situación no varía, ellos trabajan, y yo a la cola a remolque, aguanto no se como la rampita del carrefour de Cabrera, y en la bajada, la rabia y el sentimiento de culpa, hacen que afloje dejando ir el tren que me ha hecho volar hasta aquí.
El viento me pone en mi sitio, y ruedo lo que queda hasta casa solo, sin haber dicho adios, ni haber dado las gracias por dejarme ir a rueda, con ese sabor amargo de haber aprovechado el trabajo de otros sin colaborar. A todo esto, el calentón que me he pegado ha sido mayúsculo y llego a casa arrastras.
Y es que ya lo dice la canción... "ay Manolete, ¿si no sabes torear pa que te metes?"

A los integrantes de la grupeta, no tendrán ocasión de leer esto, pero les pido disculpas por no ayudar (ni disculparme en el momento), y agradecido por permitirme ir ahí detrás.