19 mayo 2009

El paso del tiempo. Transformación de un crianza en reserva

El otro día, en el transcurso de una infernal sesión de plafón en la que como siempre salen a relucir los proyectos, y sueños de cada uno, no se bien quien ni como, sacó a la conversación l'Esperó Màgic a la Prenyada.
Así como el que no quiere la cosa, dije que yo la había hecho, cuando de pronto quedé sorprendido por la pregunta que me formulaban con una cara mezcla entre incredulidad y admiración "¿Tú has escalado esa vía?"
Que si obligada, que si aire entre seguros, que si fama de no se que, que si el Picazo dice en su libro...
De golpe y porrazo resulta que he escalado una vía con "prestigio" que cuanto menos no es igual que el que tenía por aquel entonces.

La verdad es que mi recuerdo de esa vía es vago, casi nulo. Entonces solíamos llevar cuartillas de gramaje finito, de manera que los negados como yo en el arte del dibujo, calcábamos las reseñas de los libros de reseñas o de piadas. Algunas de éstas, todavía las conservo, de manera que me puse a buscar entre ellas y la encontré.

En esta no puse la fecha de la escalada, pero hablamos seguramente del año 84 o el 85. Al ver el papelito se encienden algunos recuerdos. En rojo está la graduación de la reseña, y a la derecha en azul, la que en ese momento nos pareció después de escalarla.
Era una vía de reciente apertura, y mirando la dificultad sobre el papel parecía asequible, al menos para la inexperta mirada de dos chavales de 15 o 16 años, que con poco más de media docena de cintas, cuatro cordinillos, dos o tres tascones, los estribos y muy poco mas, íbamos haciendo lo que podíamos por un Sant Benet en plena explosión del Free Climb.
Recuerdo que sufrimos, que pasamos miedo, que nos costó y nos hizo llegar al límite, que fue una cura de humildad como tantas otras que de tanto en cuando uno recibe.

En la anotación de la reseña quedan claras dos cosas, la primera es que nosotros no estábamos a la altura de las circunstancias, y no sabíamos interpretar mucho mas que los números romanos que habían junto al trazado de la vía (además de que posiblemente nos dejamos llevar por alguna piada, o comentario de algún escalador en el refu). La segunda es lo fuertes que estaban, y sobrados de grado que iban los aperturistas.

Sobre el equipamiento no hay comentarios, pues en aquellos tiempos la escasez de equipamiento fijo no era algo extraño, cuanto menos en las vías que nosotros frecuentábamos, salvo que fuesen buriladas de artificial.
A diferencia de hoy día, lo que es evidente, es que entonces lo que había estaba nuevo, y al menos a nuestro corto entendimiento, un buril era como en la actualidad encontrar un parabolt.
Es muy posible que ya entonces la vía tuviese ese toque que la hace especial (yo todavía no tenía capacidad para valorarlo), lo que es indudable, es que el paso de los años la han convertido en un referente de la zona conjugando belleza y exposición, con cierta dificultad.

Pongo también links de reseñas, comentarios, y piadas por la red. Hay también algunas entradas en el foro de la feec con palabras como reequipamiento, tarragó, y parecidos que prefiero omitir. A quien le interese que lo busque.

http://bullarolas.blogspot.com/2009/03/el-santbenaddicte-i-els-mosquetons.html

http://perversiovertical.blogspot.com/2009/04/un-espero-magic-una-muntanya-magica.html

http://www.cebadalona.org/mostraPiada.php?Id=283

http://xecam.blogspot.com/2009/04/dues-classiques-de-sant-benet.html

http://www.la-tribu.cat/hosted/la-trtibu.nsf/reses?openview&title=Montserrat&type=cat&cat=Pa%C3%AFsos%20Catalans-Serralades%20Costaneres-Montserrat&sort=I



1 comentario:

  1. Que buen post ..... compañero...

    Me has dejado un muy buen sabor de boca y me has traido una serie de buenos recuedos de esa época...

    Salut i muntanyes.. !!!!

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