29 enero 2007

A falta de pan, bien buenas son las tortas

Sábado 27 de enero

Llevo unas semanas en el plafón tratando de coger un poco de forma para poder escalar algo más difícil, y supongo que a todo bicho viviente le llega ese momento en que te arrastras de una presa a otra, y ves que tu cuerpo necesita reponerse, y poco a poco ir asimilando la carga a la que le sometemos. Nuestro rendimiento sube y baja como en una montaña rusa, y en ese vertiginoso descenso me encontraba la semana pasada cuando tratábamos de decidir el plan para el sábado.

Si le sumamos la meteo, el margen de disponibilidad que tengo y demás...arresulta que la cosa no daba para mucho.

A raiz de las jornadas técnicas de artificial celebradas en Vilanova de Meiá el 13 y 14 de enero, ha habido cierto revival del tema, que dicho sea de paso, siempre me ha resultado muy interesante.
No tuve posibilidad de asistir a las mismas, pero he seguido comentarios de participantes y tambien el nuevo foro. Fue aquí donde tras la propuesta de Santi Llop de lugares para prácticar y mejorar técnicas y habilidades, escogimos ir al Vermell a "dar la nota" y prácticar un poco.

Comentar que mis experiencias con los pedales no pasan de grandes o pequeños artificiales equipados. Placas, desplomes y techos, pero siempre "cosidos", siendo tan sólo algún paso aislado el que ha requerido colocar piezas para progresar.

También en alguna ocasión me he acercado a alguna escuela y he aprovechado los descuelgues de las vías o bien sus chapas para protegerme, mientras practicaba y experimentaba, pero indiscutiblemente soy un buen pardillo (aunque con disposición y ganas de aprender).

Los -5 grados de temperatura que habían el sábado a las ocho de la mañana en el Bruc, no fueron impedimento, ya que la gran cantidad de peso que arrastramos consiguió que nos sobrase todo cuando llegamos a pie de vía.

Escogimos en primer lugar una línea fisurada y equipada de la que recorrimos un tramo progresando con técnicas artificiales. Los parabolts que nos acompañaban se encargaron de rebajar la carga de cangueli en los pasos más apuradillos que hicimos (dos pasos seguidos de gancho), ya que aunque no los usamos para progresar, si que los chapamos porsiaca.

No utilizamos maza y tuvimos el máximo de cuidado con los ganchos a fin de respetano así esta línea de escalada en libre.

Poco después llegaron Lai, Dani ,(y Neska), también con intención de practicar un poco.

Nos cambiamos de sitio, y nos pasamos a una zona en la que alternan vías de artificial y vías de escalada en libre (deportivas).

Lai y Dani empezaron con una fisura que por lo menos tenía chapas cerca, y de la misma manera que a nosotros anteriormente, les permitía más o menos protegerse con ellas mientras practicaban y experimentaban. Y menos mal de las chapas ¿verdad Lai?...

Dirk y yo escogimos una línea también fisurada, pero a diferencia de la anterior, esta no estaba equipada, y el primer y único espit hasta la R, estaba a unos 12 metros del suelo (y unos 6 metros antes la R, después de pasar lo más difícil).

La experiencia estuvo realmente bien, progresamos hasta el espit. Allí montamos R (No teníamos tiempo para más). La necesidad de colocar lo mejor posible y confiar en tus piezas, así como la mayor dificultad en comparación con la vía anterior, hizo que escalase con más calma, y en algún momento un poco más tenso. Pude practicar un poco de todo, algún clavo, fisus, friends, gancheos...

Comentar que no había tenido el "placer" de comprobar la importancia y eficacia de probar los seguros. Los había probado con la deisy, pero nunca me había saltado un seguro al probarlo. El estar tirando desde la pieza de abajo, que había probado de manera satisfactoria, y sin haber chapado el que probaba, hizo que no pasase absolutamente nada salvo pegarme el micro en la jeta. Siempre lo tengo en cuenta y agacho la cara para probar, pero como cabe esperar, una vez que no la agacho, pués la pieza saltó...es lo que hay.

En resúmen una mañana muy aprovechada, ya que las prácticas fueron muy interesantes y gratificantes, mientras que si hubiese ido a tibar, seguro que no me hubiese movido.

03 enero 2007

Jesus Barrientos en el Pic del Martell

Sábado 30 de diciembre de 2006


La Jesus Barrientos es una vía con inicio en la zona de la pared que cambia de orientación, y afectada por las restricciones por nidificación, (que justamente empiezan el próximo lunes 8 de enero. El cartel está desaparecido y el poste en el suelo).
Después de algunas indecisiones y quedar y desquedar con algunos compañeros durante la semana, finalmente nos encontramos en el parking Nico, Ramón (el home tranquil), y yo.
Por motivos varios y que no vienen al caso, no habíamos terminado de fijar un objetivo, y yo, que tenía un asuntillo pendiente con la fisura del segundo largo propuse hacer ésta vía, que aunque la tenía reservada para hacer en solitario, me pareció una buena opción.
Como Nico está en fase de rodaje tras un largo periodo de inactividad, y Ramón nunca ha escalado una vía "de poner cacharros desos", les parece buena idea con la condición de ir a remolque.
En el pie de vía, ya preparados y antes de empezar, refrescamos un poco el ABC de lo que hay que hacer, en plan "sota, caballo y rey", así como el manejo de placas y cestas para asegurar.
Las reuniones están equipadas, que es algo habitual en el Pic, ya que suelen ser compartidas por varias vías, y siempre por una u otra, llega algún spit o parabolt.
En los largos encontramos algún clavo, sobre todo en el segundo, cuya función principal es la de quitamiedos, ya que es difícil adivinar si alguno pararía una caida...casi mejor no saberlo :-)
El primer largo, está limpio salvo un buril que hay en un espolón antes de entrar en la R. La reseña marca IV, y va bien para ir calentando un poco. Monto la R en un parabolt y un clavo que encontramos en la amplia repisa, en lugar de hacerla en el árbol original, y enseguida se reunen conmigo Nico y Ramón.

El segundo largo es corto, pero intenso (y también bonito). Hará cosa de un año lo escalé y me obligó a reposar, pues mis manos se abrían peligrosamente. Se trata de una fisura vertical de V+ (grado de la reseña), con un par de pasitos interesantes que conseguí escalar sin reposos esta vez, aunque tuve que pelearlo. Posiblemente si se va por faena, se chapan los clavos y se tira "parriba", la cosa cambia un poco, pero como no termino de fiarme de esos clavos, las dos veces que la he escalado, la he protegido yo, con el desgaste que comporta si eres un poco negado como es mi caso.Cuando le tocó el turno a mis compañeros, Ramón, acostumbrado a los parabolts, y poco acostumbrado a este tipo de vías, al llegar a la R me dijo que cómo podía decir que eso era V+, que tranquilamente era 6a...pues vale, ¿que decir que no se haya dicho ya sobre esos V+ de la época?.





El tercer largo, es un poco más largo, y salvo un clavo al salir de la reunión no recuerdo que haya nada. Es de esos de ir haciendo sin dificultades, debe ser IV o IV+, antes de llegar a la R, mis ojos se van por el recorrido de otra vía, la Paco Rampas, y termino el largo por ella, con unos divertidos pasos con muy buena presa. Cuando de nuevo nos juntamos, observo que los dos largos que quedan de "nuestra vía" están un poco lejos, tendríamos que destrepar unos metros y franquear. Hablamos un poco, y como vamos un poco mal de tiempo, decidimos salir rápidamente, así que nos vamos a buscar el diedro de salida de la Herboristas, que es muy fácil (IV), pero también bonito, y con el aliciente (para mi), de montar una R al final del mismo...con lo que me gusta a mi "cacharrear".