19 diciembre 2006

Matinal en la Placa dels 4 Vents

sábado 16 de diciembre de 2006


Este sábado había quedado inicialmente con k. y Marta para ir a escalar un rato a Can Jorba, pero una indisposición de última hora hace que me quede sin disfrutar de su compañía .


Decido ir a pasar el rato a la Placa dels 4 Vents, que es uno de esos rinconcitos de los que guardo agradables recuerdos de mi adolescencia.


Mi intención era escalar alguna de sus líneas desde abajo, (siempre que he ido, he escalado en top rope), concretamente las dos fisuras que se ven en la foto, la que queda justo a mi izquierda, y el diedro de la derecha.


De camino hacia la placa, justo en el parking del Pic del Martell observo una cara conocida y paro saludar. Es Jose, que me invita a unirme a su cordada para escalar una interesante combinación de vías, muy a pesar mío declino la invitación ya que mi intención es estar en casa a comer. La verdad es que salgo un poco por cabezonería, ya que después del gripazo que acabo de pasar no tengo el cuerpo para mucha fiesta, pero necesito hacer algo...aunque sólo sea un poquito.


Seguimos cada uno nuestro camino y en un plis estoy caminando hacia la placa. La aproximación es corta y por buen camino, decenas de perros me dan los buenos días.


A juzgar por como está el suelo, ha estado lloviendo esta madrugada o primerísima hora de la mañana, está todo mojado.


Llego cuando en el horizonte, los primeros rayos de sol superan las nubes que seguramente están descargando sobre el mar. Está todo chorreando. Observo los cambios en el equipamiento desde la última vez que había estado...
Arriba está todo igual (practicamente todos los descuelgues tienen al menos un parabolt), pero en la placa las cosas han cambiado, la vía más fácil está ahora deportivamente equipada con relucientes parabolts M10. Observo también que están enebrados algún puente de roca, y algunos clavos antiguos.
Se ve que han limpiado de maleza algunos trozos de roca, y como no va a ser todo tan bonito...también se ve abajo, en el pie de la pared, el envase de una xibeca que alguien ha olvidado allí :-(
Ya veo que me voy a quedar con las ganas de escalar las dos fisuras, ya que la pared se va secando justamente desde la otra punta hacia ellas, quedando totalmente en sombra. Antes de que yo me tenga que ir no ha llegado a secar allí ni de broma.

Monto la R, y rapelo. Tal y como está todo de mojado, decido que lo mejor va a ser hacer la recién equipada vía (¿o es retroequipada? ¿o reequipada?...la verdad es que no recuerdo. Algún buril puede que hubiese, pero no tantos).

La he escalado varias veces y se que no tiene complicaciones, salvo el hecho de que aquí se escala bastante de pies (como en todos los sitios) y la pared está mojada.

Una vez abajo, monto una R con 3 friends, y voy colocando la cuerda en la mochila con la calma, dejando tiempo para que la roca esté lo menos mojada posible.

Empiezo a escalar justo cuando los primeros rayos acarician el pie de vía. La escalada, aún siendo fácil (debe ser V), resulta curiosa con la roca en estas condiciones. No obstante, un parabolt cada 2 metros hace que la tranquilidad reine aún con la amenaza de un resbalón en cualquier momento.

Una vez arriba, me siento un rato a esperar, ya que poco a poco va secando. Para cuando el asunto empieza a estar un poco bien, me doy cuenta de que ya no tengo nada que hacer, mi tiempo se ha terminado, así que me dispongo a bajar para recoger el material y desmonto el chiringuito.

Mientras voy recogiendo llega más gente, ellos tendrán mejor suerte, ahora está la roca prácticamente seca.




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